miércoles, 6 de mayo de 2009

Casi ciencia

En el mundo moderno, el método científico tiene unos cauces, una liturgia, llamémosle como queramos, que diferencia la ciencia de la pseudociencia (naturoterapia, homeoterapia, astrología, etc., etc.). Este método, que no voy a explicar aquí porque es bien conocido, ha de acabar siempre de una manera: con una publicación científica que haya sido objeto de revisión por pares.
Puedes haber realizado el mejor experimento o la más arriesgada demostración que, si no es revisada y aceptada por otros colegas, no se puede considerar ciencia. Le pese a quien le pese. Estos revisores evalúan si tus hipótesis eran correctas, si la metodología era adecuada, si los análisis estadísticos eran apropiados, si tu discusión es coherente, si tus conclusiones son válidas. Si no, cualquiera podría publicar cualquier cosa y llenar el sistema de resultados incorrectos que retrasasen el progreso de la ciencia.
Por lo cual, aunque lo hayas presentado en un congreso, o en la web, o en una revista sin revisión por pares, técnicamente tu trabajo no existe.
Desde luego, el sistema de revisión por pares tiene sus inconvenientes. Todos hemos sufrido alguna revisión injusta por un referee que llevaba tiempo sin fo... sin dormir bien, que incomprensiblemente contaba con el beneplácito del editor. Y se cuelan por otro lado trabajos de escasa calidad, duplicados o incluso falsos.
Pero, en otros casos, un trabajo mío realemente ha mejorado al incluir en la discusión determinados aspectos que un revisor más sabio que yo me ha hecho ver.
Por eso ahora tengo la duda, que tuve anteriormente en otros casos, de si citar o no determinado trabajo de investigación publicado en una revista sin dicha revisión por pares, en este caso la de un Colegio profesional.
Y es que parece que las hipótesis eran correctas, la metodología adecuada, los análisis estadísticos apropiados, la discusión coherente, las conclusiones válidas. Pero, siendo estrictos, ese trabajo no ha sido comunicado a la comunidad científica por los cauces correctos.
Conozco colegas que ese tipo de trabajos directamente ni se plantean citarlos. Yo siempre tengo dudas, y suelo terminar por mencionarlos, quizá por lo mismo que nunca copié en el colegio, por un tonto sentido de honestidad.
¿Y usted, qué opina?

3 comentarios:

desequilibros dijo...

Pues yo creo que, a veces, no hay que ser tan purista.

Si "las hipótesis eran correctas, la metodología adecuada, los análisis estadísticos apropiados, la discusión coherente, las conclusiones válidas"... no veo cual es el problema en citarlo.

Es verdad que las formas son importantes. ¿Pero tanto como no tener en condideración el fondo?

Si de mñi dependiera, lo citaría.

Syngamus dijo...

El caso es que al no haber sufrido una revisión por dos científicos externos independientes, es como si la metodología no hubiese sido adecuada o las conclusiones no válidas. Esto es, su proceso no ha sido correcto.
Podría tener algún error importante que quizá yo no detecte, pero sí alguien más experiemntado.

Anónimo dijo...

Tú mismo estás actuando como árbitro o referee de ese trabajo, y por lo tanto tomas una decisión autónoma y participas por otro canal en la crítica entre pares de la comunidad científica: al citarlo,deberías comentar que es un trabajo un poco externo al circuito principal pero que juzgas interesante.

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