domingo, 17 de enero de 2010

El efecto dilución, o cómo tiramos piedras sobre nuestro propio tejado

Una de las causas directas de la invasión de zonas naturales por los seres humanos (urbanizaciones, chalés, zonas recreativas, etc.) y la fragmentación de los hábitats por infraestructuras es la pérdida de biodiversidad. Esto es, las zonas más humanizadas presentan menor variedad de especies. Esto puede ser considerado malo como mero hecho zoológico por la pérdida de especies, pero rascando un poco más la superficie podemos comprobar que también afecta a la especie invasora, o sea la nuestra.

El término "Efecto Dilución" fue propuesto por el Dr. Ostfeld y sus colaboradores y viene a proponer que cuando la variedad de especies en un hábitat es alto, el número de vectores que pudeden transmitir una enfermedad a los humanos es menor que en un hábitat pobre en especies. ¿Por qué se produce esto? Ostfeld y colaboradores han estudiado profusamente ciertos bosques americanos. Sus hallazgos empíricos se resumen en lo siguiente:
-En los bosques más fragmentados hay menor número de especies de aves y mamíferos que en bosques más vastos. En concreto, cierta especie de roedor, el Peromyscus leucopus, es muy abundante en zonas ecológicamente pobres.
-Al haber menos especies, las larvas de la garrapata Ixodes scapularis, que es la principal transmsora de la enfermedad de Lyme (una de las más importantes zoonosis de Norteamérica, también presente en el norte de España y en otras zonas de Europa, que puede resultar mortal) tienen más probabilidad de encontrar a un individuo de la mencionada especie de roedor que a otro hospedador cualquiera.

Familia de Peromyscus leucopus (fuente).

-Este roedor tiene la característica que es un hospedador muy competente para la bacteria causante de la enfermedad de Lyme. Entre el 40 y el 90% de las larvas que se alimentan sobre él adquieren la bacteria.
-Por contra, en bosques con mayor variedad de fauna, las larvas de garrapata encuentran muchos otros hospedadores (mamíferos, aves o reptiles) en los que alimentarse. Estos otros hospedadores son muchísimo menos competentes, por lo que el número de larvas que se infectan es menor (se "diluye" la probabilidad; de aquí el nombre).
-No sólo eso, sino que algunas especes son especialmente hábiles quitándose garrapatas: las zarigüeyas y las ardillas se quitan entorno al 90% de las larvas que las intentan infestar. A gran escala, esto supondría miles de garrapatas muertas por hectárea.
-Las larvas de garrapata mudan a ninfas en primavera-verano y buscan un nuevo hospedador, que puede ser un ser humano, que en gran número sale a la naturaleza con la llegada del buen tiempo. Entonces, en bosques fragmentados la probabilidad de adquirir la enfermedad de Lyme es muy alta (hay muchas ninfas y una proporción alta de ellas está infectada), mientras que lo es mucho menos en bosques bien preservados.
Este fenómeno se ha constatado también en el caso del West Nile, y potencialmente aplicaría para todas las enfermedades transmitidas por vectores.
Moraleja: recientemente están de moda las zoonosis y parece que nadie sabe de dónde han salido, pero en cuanto se mira con detalle resulta que nosotros mismos beneficiamos inconscientemente la emergencia o re-emergencia de enfermedades que nos afectan.
El aumento global de las temperaturas lo dejamos para otro día...
***
Algunas referencias:
-Ostfeld RS. 2009. Biodiversity loss and the rise of zoonotic pathogens. Clin Microbiol Infect 15 Suppl 1:40-43.
Keesing et al. 2009. Hosts as ecological traps for the vector of Lyme disease. Proc Biol Sci. 276:3911-9.
-LoGiudice et al. 2008. Impact of host community composition on Lyme disease risk. Ecology 89:2841-9.
-LoGiudice et al. 2003. The ecology of infectious disease: effects of host diversity and community composition on Lyme disease risk. Proc Natl Acad Sci USA 100:567-71.

2 comentarios:

desequilibros dijo...

Yo diría que es una de las "consecuencias" directas o uno de los problemas…

Juan M. Tojeiro dijo...

Muy buena explicación.
Un saludo

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