viernes, 28 de marzo de 2008

DAyV: El moquillo como amenaza para la conservación

Leo a través de la página de AVAFES-Zaragoza que están apareciendo en una zona de California numerosas mofetas muertas. Por la foto de la noticia, parecen de la especie Mephitis mephitis, aunque no puedo asegurarlo. La causa podría ser una epizootía de moquillo canino.
(foto de la noticia)


Aunque se creyó en un principio que el virus del moquillo canino sólo infectaba a perros, los años han demostrado que puede infectar a cualquier especie de carnívoro. Además, cuando la especie afectada no ha tenido contacto previo con este virus, las consecuencias pueden ser trágicas. Una epidemia de moquillo acabó con la última población silvestre de turón de patas negras (Mustela nigripes), también en los EE.UU. Esta especie se ha recuperado tras el posterior hallazgo de una veintena de animales que vivían en una colonia aislada.
En África, en los 90, una epidemia de moquillo mató al 30% de los leones del Serengeti, en los que causaba, entre otras cosas, un cuadro neurológico como el que podéis ver en este video.
Posteriormente se han dado epidemias en otras especies africanas como licaones o hienas, entre otras. En general, estos brotes suelen tener su origen en perros de las comunidades tribales de las zonas. Normalmente, estos perros reciben pocos cuidados y ninguna vacunación por parte de sus dueños.

En España no estamos exentos de moquillo, como muchos dueños de perros sabrán. En fauna silvestre, nosotros observamos recientemente en Andalucía una seroprevalencia de entorno al 30% en zorros, y otra tanta en perros de fincas y chalets dentro de zonas protegidas. También encontramos algún gato infectado y/o seropositivo, lo que confirma el hecho de que no es una enfermedad exclusiva de perros. Seroprevalencias semejantes se han observado en zorros y lobos del centro y norte de la Península. En la bibliografía se puede encontrar también un caso de moquillo en una gineta de Galicia.
(foto de MV; el zorro sólo está anestesiado)

En Europa se ha aislado el virus también en mustélidos, como garduñas y tejones. Además, las cepas aisladas eran muy semejantes a las que se dan en perro, lo que indica que la transmisión entre estas especies es posible.
En cualquier caso, el moquillo es enemigo a tener en cuenta en cualquier programa de conservación de carnívoros. Personalmente considero, además, que la vacunación debería ser obligatoria para cualquier perro que viva dentro de una zona protegida. Como se ha dicho arriba, en el estudio en Andalucía observamos una alta seroprevalencia en perros. Pero, además, las encuestas a los dueños nos demostraron que ninguno de los perros estaba vacunado frente a moquillo. Y no se trataban de masais viviendo en medio de la sabana africana...


Alguna bibliografía:
-Alexander & Appel (1994) African wild dogs (Lycaon pictus) endangered by a canine-distemper epizootic among domestic dogs near the Masai-Mara national reserve, Kenya. J Wildlife Dis 30:481-485
-Cleaveland et al. (2000) Serological and demographic evidence for domestic dogs as a source of canine distemper virus infection for Serengeti wildlife. Vet Microbiol 72:217-227
-Frölich et al. (2000) Epizootiological investigations of canine distemper virus in free-ranging carnivores from Germany. Vet Microbiol 74:283-292
-López-Peña et al. (2001) Canine distemper in a genet (Gennetta gennetta), associated with endogenous lipid pneumonia. J Comp Pathol 124:207-211
-Roelke-Parker et al. (1996) A canine distemper virus epidemic in Serengeti lions (Panthera leo). Nature 379:441-445
-Sobrino et al. (2008) Prevalence of antibodies against canine distemper virus and canine parvovirus among foxes and wolves from Spain. Vet Microbiol. 126:251-6.
-Thorne, ET, Williams ES (1988) Disease and endangered species: The black-footed ferret as a recent example. Conservation Biol 2:66-74

domingo, 16 de marzo de 2008

lunes, 10 de marzo de 2008

Si bebes no publiques

Un investigador checo ha publicado un estudio (y no en la hoja parroquial, sino en Oikos, una prestigiosa revista de ecología), en el que revela que la cantidad de cerveza ingerida tiene una relación inversa con la cantidad y calidad de las publicaciones científicas.
Este investigador, ni corto ni perezoso, encuestó a colegas ecólogos checos que habían publicado en revistas internacionales de ornitología respecto al volumen de rubio líquido ingerido y sobre el número de artículos publicados y las citas recibidas.

Pues bien, la correlación inversa entre litros de cerveza ingeridos, número de papers, número de citas y número de citas por paper es clara y altamente significativa.
No sólo eso, sino que comparando dos regiones checas (Bohemia, media de ingestión de cerveza por investigador y año=200 litros; Moravia, idem=37.5 litros), existen grandes diferencias entre la efectividad investigadora entre los investigadores de ambas regiones.

Foto: dos becarios bohemios antes de entrar al laboratorio.

Foto: fiestón de becarios en Moravia, celebrando que les hayan aceptado un paper.

Inevitable pensar si sucede lo mismo en España... miro a mi alrededor (y a mí mismo) y no detecto la misma tendencia... Habrá que hacer un estudio de campo. ¡Jefe, dos jarras fresquitas!

Tomáš Grim (2008) A possible role of social activity to explain differences in publication output among ecologists. Oikos, in press

Gracias al Gisguaje por pasarme al paper ;-)

sábado, 8 de marzo de 2008

Una de siameses bengalíes sumatranos

En el último número del Journal of Wildlife Diseases viene una curiosa nota breve. Describe un caso de hermanos siameses de gato de Bengala (Prionailurus bengalensis). El feto no es nuevo, ni mucho menos. Llevaba conservado en alcohol desde 1873 en un museo de Holanda. Procedía de la isla de Sumatra, en Indonesia. Los hermanitos son así:
Los investigadores no se limitaron a tomar una foto, también les realizaron radiografías y varios TACs. Así pudieron observar que sólo comparten el esternón y la cabeza, y a partir de dos foramen magnums (¿sería "dos foramen magna"?) descienden dos columnas vertebrales con sus correspondientes extremidades. Esas dos manitas que aparecen en la fotografía entre las caderas son las otras dos extremidades anteriores, que quedan del otro lado. Se denominan siameses cefalófagos porque se encuentran unidos por cabeza y pecho, pero este caso es un tanto inusual porque este tipo de siameses suelen presentar dos caras, y en este caso sólo presentan una.

Kompanje E.J.O. & Hermans J.J. (2008) Cephalopagus Conjoined Twins in a Leopard Cat (Prionailurus bengalensis). Journal of Wildlife Disesases 44: 177-180

pd: espero que los del Journal no me metan un paquete por reproducir su foto sin permiso...

jueves, 28 de febrero de 2008

Más sobre caza y enfermedades

Me hago eco de una noticia aparecida en elpais.com hoy, 28/2/2008.

Da para una larga diatriba, pero en esta ocasión no pondré nada de mi tintero. Que cada cual extraiga sus propias reflexiones (y el que quiera, que las refleje en un comentario).
Caza real con animales de granja

Medio Ambiente suelta en un coto público perdices para don Juan Carlos
R. M. / E. DE B. - Madrid - 28/02/2008
La Encomienda de Mudela es una enorme finca adscrita al Ministerio de Medio Ambiente en la provincia de Ciudad Real en la que el Rey acostumbra a cazar perdices. Desde 1999, gracias a un concurso negociado y sin publicidad, la gestión cinegética del coto la lleva Agrocinegética Modelo. Esta empresa pertenece al grupo Altube, del empresario Patxi Garmendia, líder en la cría de perdices y amigo del monarca. "Es una finca ejemplar, con una gestión excelente. Allí criamos y soltamos entre 5.000 y 10.000 perdices al año, dependiendo de la temporada", explica Garmendia. Los gastos salen del presupuesto de Parques Nacionales, aunque el uso es casi exclusivo de la Casa del Rey. El catering, por ejemplo, lo gestiona Paradores (otra empresa pública) por 105.600 euros, según la adjudicación del 16 de noviembre de 2006.
Garmendia es el líder de un sector, el de la cría de perdices en granja para ser cazadas, en expansión. Cría al año 2,5 millones, un 40% del mercado. Pero la suelta de estas aves de granja conlleva problemas ambientales. Un estudio realizado en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) del CSIC detectó en julio pasado que transmitían parásitos a la perdiz roja autóctona.
Para limitar estas infecciones, Medio Ambiente y Agricultura redactaron un "real decreto por el que se establecen los requisitos de sanidad animal para el movimiento de animales de explotaciones cinegéticas". Christian Gortázar, director del IREC, explica que la norma pretendía imponer a la caza el control sanitario que ya se aplica a los movimientos de ganado: "No tiene justificación que si un ganadero mueve una vaca tenga que asegurarse de que no extiende algunas enfermedades y que a su lado tenga un coto que mueve jabalíes o perdices sin control". El Gobierno ha bloqueado la tramitación del decreto ante la protesta de los cazadores, que consideran que la norma haría inviable la caza y el movimiento de animales.
Además, las perdices criadas amenazan la pureza genética de la autóctona, según la Federación de Caza, ya que las traídas del Este mediterráneo se pueden hibridar con la autóctona y reducen la biodiversidad. Garmendia niega estos problemas y afirma que el aumento de perdices mejora otras poblaciones como las rapaces. Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción, critica las repoblaciones para la caza: "La prueba de que no se hacen bien y de que el fin es cinegético y no de conservación es que se tienen que hacer todos los años".


Foto: parásitos de la especie Ascaridia compar, extraidos de una perdiz roja de granja. Este parásito, propio de la perdiz griega (Alectoris graeca), fue introducido en las granjas de perdiz roja en España, donde ahora es muy frecuente. Al liberar estas perdices en los cotos, se sueltan también parásitos alóctonos como éste, pues los controles sanitarios en las explotaciones son mínimos.

lunes, 25 de febrero de 2008

Fauna silvestre, ganado doméstico y tuberculosis bovina: un problema real

La tuberculosis bovina es una enfermedad infecciosa producida por la bacteria Mycobacterium bovis, que pertenece al grupo de Mycobacterium tuberculosis (el agente de la tuberculosis humana). Si bien el ganado bovino y caprino es su principal hospedador, M. bovis puede infectar a un amplio rango de mamíferos, incluyendo otros herbívoros domésticos y silvestres (ciervo, jabalí), carnívoros (los félidos son especialmente sensibles) e incluso al hombre (que no es muy susceptible).
Estudios recientes llevados a cabo por diversos grupos de investigación en España han puesto en evidencia la altísima prevalencia (eso es, una gran proporción de animales infectados) de esta enfermedad en ungulados silvestres (sobre todo ciervo, gamo y jabalí) del centro-sur peninsular. Un estudio a gran escala realizado en más de 2000 ciervos y jabalíes abatidos en 76 fincas de caza de dicha zona encontró que había fincas en las que el 100% de los jabalíes se hallaba infectado (con una prevalencia media del 42%). Respecto al ciervo, la prevalencia media fue del 14%, con alguna finca en la que la mitad de los ciervos estaban infectados.


Foto: Lesión por tuberculosis en ciervo; ganglio linfático con caseificación y necrosis.


Mucho se especuló respecto al origen de estas infecciones: los gestores cinegéticos lo achacaban al ganado bovino, que en muchas fincas comparte pastos y bebederos con los ungulados silvestres; los ganaderos, por su parte, echaban la culpa a ciervo y jabalí. Sin embargo, diversos y recientes trabajos han demostrado que M. bovis se mantiene en la fauna silvestre sin necesidad de participación de animales domésticos. El escenario más probable es que la infección fuera introducida en las fincas a través del ganado, pero actualmente la enfermedad es enzoótica (endémica) en los ungulados silvestres.


Foto: vaca y ciervos compartiendo un pasto

¿Por qué es tan frecuente esta enfermedad entre ciervos y jabalíes?
La caza mayor es un grandísimo negocio en algunas regiones españolas, especialmente en Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura. Para mantener la gran demanda de trofeos, las fincas de caza realizan intensísimas medidas de gestión para conseguir mantener densidades que el medio por sí mismo no soportaría. Estas medidas consisten, básicamente, en ofrecer alimentación y agua de manera suplementaria. Así se consiguen densidades de hasta 30 ciervos por hectárea. Estas densidades y, sobre todo, la agregación de los animales entorno a comederos y bebederos, facilita enormemente el la transmisión de la enfermedad.

Estos hechos son especialmente preocupantes por las siguientes razones:
i) hacen ineficaces las campañas de saneamiento ganadero (en las que los animales infectados son enviados a matadero) .
ii) suponen un riesgo para las personas. Aunque el ser humano no es especialmente susceptible a esta especie de Mycobacteria, se han encontrado casos en el que las cepas aisladas coinciden con las encontrados en ciervos y jabalíes. Se hallan especialmente expuestos al riesgo profesionales como veterinarios, guardas de caza o carniceros.
iii) aumenta cada día el número de casos de tuberculosis bovina en carnívoros silvestres que se alimentan de ungulados silvestres o comen su carroña, como zorros, tejones o, lo que es especialmente preocupante, linces. En la epidemiología de M. bovis en fauna silvestre se diferencian tres tipos de hospedadores: los de mantenimiento (persiste en ellos de manera horizontal sin necesidad de otra fuente de infección), los de dispersión (sufre y dispersa la infección, pero raramente la mantiene sin un hospedador de mantenimiento en el mismo hábitat), y los finales (sufre la infección pero no es relevante como transmisor). En la península Ibérica, los hospedadores de mantenimiento serían los cérvidos y el jabalí (sobre todo este último, pues parece especialmente resistente a la enfermedad); el lince sería un hospedador final. Se ha constatado la muerte de varios linces por esta enfermedad (aunque de ello no se hable en prensa como en el caso de los atropellos) y muchos otros podrían haber muerto sin que se haya encontrado su cadáver. Se debe tener en cuenta que el hecho de encontrar un lince atropellado es más fácil que encontrar un animal muerto por cualquier otra causa; el estar a pie de carretera lo hace más detectable, por lo que no se puede afirmar, como se hace, que los atropellos sean la principal causa de mortalidad.
Y sí, el lince se alimenta sobre todo de conejos y come poco ungulado, pero no es menos cierto que se dan casos de tuberculosis bovina, así que se debería determinar cómo la adquiere.



Foto: restos de montería tras el despiece de los animales. Como la mayoría de las fincas carece de incineradora, este mondongo suele dejarse a la intemperie, accesible para los carroñeros.

¿Qué se puede hacer al respecto?
La solución sería relativamente sencilla, pero inabordable en la práctica: reducir las densidades de ciervos y jabalíes hasta números naturales. No me extenderé más pues entraríamos en materia socio-económico-política (política porque muchos ministros, senadores, directores generales y políticos de toda índole y tendencia política, acuden invitados a cazar a las monterías donde Mycobacterium bovis campa a sus anchas).

Bibliografía:
-Aranaz et al. Bovine tuberculosis (Mycobacterium bovis) in wildlife in Spain (2004) Journal of Clinical Microbiology 42: 2602-2608
-de Lisle et al. (2001) Mycobacterium bovis in free-living and captive wildlife, including farmed deer. Revue Scientifique et Technique de l'Office International des Epizooties 20: 86-111
-Gortazar et al. (2006) Disease risks and overabundance of game species. European Journal of Wildlife Research 52: 81-87
-Gortazar et al. (2005) Molecular characterization of Mycobacterium tuberculosis complex isolates from wild ungulates in South-Central Spain. Veterinary Research 36:43–52
-Martín-Atance P et al. 2006. Antibodies to Mycobacterium bovis in wild carnivores from Doñana National Park (Spain). Journal of Wildlife Diseases 42:704-708
-Millán et al. (en prensa) Disseminated bovine tuberculosis in a wild red fox (Vulpes vulpes) in southern Spain. Journal of Wildlife Diseases
-Pérez et al. (2001) Tuberculosis in an Iberian lynx (Lynx pardina). Veterinary Record 148:414–415.
-Vicente et al. (2006) Wild boar and red deer display high prevalences of tuberculosis-like lesions in Spain. Veterinary Research 37: 1–11

martes, 19 de febrero de 2008

¿Dónde vas, carricero?

Un estudio publicado en Current Biology ha observado que una especie de ave migratoria, el carricero común (Acrocephalus scirpaceus) puede corregir su ruta no sólo en latitud sino también en longitud. Este pájaro migra largas distancias y lo hace de noche.

Siempre se ha supuesto que las aves se orientan en latitud (esto es norte-sur) a través de indicaciones estelares o magnéticas, pero hasta ahora había pocas evidencias de que pudieran orientarse también en sentido este-oeste.


Para testar esta supuesta capacidad, investigadores rusos y alemanes capturaron 56 carriceros a su paso por Kaliningrado, en su migración primaveral hacia sus lugares de cría en el norte de Europa, y los llevaron a 1000 km de distancia en dirección este, a una estación de campo en la que los intodujeron en una caja comúnmente utilizada en estudios de este tipo.


Este invento, cuyo esquema he sacado del artículo original (Emlen ST and Emlen JT (1966) A technique for recording migratory orientation of captive birds. Auk 83:361–367) consiste en una caja en la que se introduce a cada pájaro, el cual al intentar tomar su dirección de migración deja sus huellas marcadas con tinta en la base de la caja. Un ejemplo de resultado obtenido de este mismo artículo es el siguiente:

A la izda. las huellas dejadas por un chingolo en primavera, a la dcha. los vectores obtenidos.

Volviendo al artículo de Current Biology, los investigadores observaron que, en efecto, los vectrores obtenidos de los carriceros indicaban una corrección de la ruta en sentido noroeste.

A la izquierda se muestran los vectores indicativos de la dirección de los carriceros en el lugar de caputura (D), mostrando una dirección noreste; y los vectores una vez desplazados 1000 km hacia el este (H), mostrando una dirección noroeste. Esto indicaría que son capaces de corregir su ruta en longitud.

Ahora bien, no se sabe cómo lo hacen. Una posibilidad es que use información geomagnética. Otra hipótesis dice que utilizarían su reloj circadiano para notar un desfase horario.

Chernetsov N, Kishkinev D, Mouritsen H (2008) A Long-Distance Avian Migrant Compensates for Longitudinal Displacement during Spring Migration. Current Biology 18:188–190.

Si alguien quiere el artículo original y no puede bajarlo, me lo puede pedir por email.

jueves, 14 de febrero de 2008

(Modesta) exposición de huellas de mamíferos

Durante este otoño-invierno en Polonia me he encontrado con bastantes rastros de mamíferos. Expongo aquí las huellas de varias especies.

Empezaremos por una bonita huella de garduña (Martes foina), llamada en polaco "kuna domowa":


Huellas del invasivo mapache (Procyon lotor), "szop pracz", del que ya hablamos aquí y aquí:

Rastro del omnipresente zorro (Vulpes vulpes), en polaco "lis":
Huella de tejón (Meles meles), alias "borsuk":

Pasando a los herbívoros, un rastro de "dzik" o jabalí (Sus scrofa):

Una huella del abundante corzo (Capreolus capreolus), en polaco "sarna":


Huella (con reservas) de castor europeo o "bóbr" (Castor fiber):
Y por último un rastro de liebre europea (Lepus europaeus), "zając", la cual casi me mata del susto al saltar de su encame: Por si alguien no lo aprecia bien, lo remarco:



Gracias a Benjamín Sanz por la ayuda con algunas identificaciones.

martes, 12 de febrero de 2008

Good try...

En una entrada reciente sobre la competencia mediada por parásitos incluí como conclusión una frase de mi propio celebro -que a veces funciona- que venía a decir, en resumen, que el exterminio de los indígenas caribeños por las enfermedades infecciosas portadas por los europeos no dejaba de ser competición mediada por parásitos.
Posteriormente, rumiando la idea, se me ocurrió escribir una nota al respecto en alguna revista científica. Todo ufano, pensando en Trends in Ecolgy and Evolution o alguna revista mejor, me dediqué a realizar la consabida revisión bibliográfica, para encontrarme que eso ya se le había ocurrido a otros hace 20 años... Los "listos" fueron Price, Westoby & Rice en: Parasite-Mediated Competition: Some Predictions and Tests. The American Naturalist 131:544-555. 1998.
Triste consuelo me queda de haber tenido la misma idea por mí mismo...

miércoles, 6 de febrero de 2008

Si hay que pagar, se paga

Como todo blogero sabe, gracias a Google Analytics puedes acceder a información relativa a las visitas que recibes en tu blog. Por ejemplo, desde qué ciudad te visitan, cuánto tiempo han permanecido en la página, qué navegador han utilizado y otras características. Una de ellas te indica desde dónde han llegado a tu blog: por ejemplo, si han tecleado directamente la dirección del blog, si han accedido desde otra página, o si lo han encontrado haciendo una búsqueda desde Google, Yahoo, etc. En este último caso, que es quizá la función más divertida, te indica qué palabras claves ha tecleado la persona para llegar a tu blog. En mi caso, lo más frecuente es que lleguen con combinaciones de palabras como "naturaleza", "Polonia", "parásito", "mapache", etc. Sin embargo, de vez en cuando te encuentras con alguna perla. Pensaba escribir más adelante, cuando tuviese un buen número de perlas que ofrecer, una entrada mostrando los más divertidos.
Sin embargo, no me puedo resistir a revelar la frase que un individuo tecleó en su buscador hasta llegar a mi página (¡no fue difícil, salía la primera de 17.000!). Rezaba así:


"donde acabar la carrera de veterinaria sin mucho esfuerzo, pagando"


viernes, 1 de febrero de 2008

El Crack

-¡Hombre, Luis, qué tal! ¿Viste ayer por la tele el debate científico?
-Bueno, tuve que ir a verlo a un bar, porque era de pay-per-view, pero sí, claro, ¡cómo me lo voy a perder!
-Es un crack este Matievic, ¿eh?
-Bueno, lo que pasa es que Ruipérez no está a su altura, ya veremos cuando se enfrente a van der Daar. Ese tío ha estado treinta años en Oxford y consiguió unos resultados espectaculares: tres Sciences, ocho PNAS, seis Lancets
-¡Pero van der Daar está mayor, hombre!
-Quien tuvo retuvo…
-Sí, ¡pero gracias a Matievic la malaria tiene vacuna!
-Ya, ya… bueno de todos modos el experimento no ha tenido una réplica en condiciones.
-Bueno, oye, y a tu hijo, ¿qué tal le va?
-Tirando… Mira que fue tontería eso de dedicarse al fútbol, pero se empeñó… Era su vocación desde chiquitito, y condiciones tenía. Estuvo en el filial del Barcelona con una beca de colaboración de 500 euros al mes. Luego le dijeron que igual le pasarían al primer equipo, pero parece ser que el presupuesto no les llegaba. Así que se tuvo que ir al Murcia, que había recibido una subvención de la Unión Europea y estaba reclutando jóvenes promesas. Allí pasa más horas entrenando a los benjamines que jugando al fútbol, pero al menos cobra 1000 euros al mes y ha ganado una Copa del Rey. Lo que pasa es que el año que viene se le acaba el contrato y va a tener que irse a un equipo extranjero. Le querían en muchos clubes, pero si no consigue una beca no podrá irse, porque en el extranjero tampoco les sobra dinero… Y claro, una Copa del Rey es poco curriculum para conseguir una beca en condiciones.
-¿Y la mujer y los niños?
-Pues no sabe qué hacer porque su mujer encontró trabajo en Murcia. Y además la beca que le darían no le alcanzaría para mantener a la familia allá, claro. Así que igual se va él sólo, y está a épocas allí y a épocas en Murcia.
-Anda que la tontería esa de dedicarse al fútbol… A mi hijo en cambio le encantan las matemáticas. En casa lo he dejado, haciendo cálculo diferencial. ¡Estoy deseando que me retire de conducir el camión!

Por Syngamus

lunes, 28 de enero de 2008

Sobre un nuevo índice de impacto

Me hago eco de un correo que me llega de la Red de Bibliotecas del CSIC. Dice así:

"El índice de impacto SCImago Journal Rank, elaborado por un grupo de trabajo español ha sido incorporado al servicio de enlaces SFX de la Biblioteca Virtual. Este es un índice alternativo al índice de impacto del Journal Citation Report, se diferencia de éste porque su acceso es gratuito, incluye el análisis de un mayor número de revistas que el índice ISI (se basa en las citas de la plataforma Scopus) y utiliza una métrica similar a la usada por los buscadores para estimar la importancia de una página web en función de los enlaces que apuntan hacia ella (en este caso cada cita equivaldría a un enlace). Esta métrica , al menos en teoría, debe estimar de una forma más realista la importancia de la revista.
La revista Nature se hizo eco de la aparición de este nuevo índice en su número 451 (
http://www.nature.com/news/2008/080102/full/451006a.html) y parece haber tenido una buena acogida en ámbitos científicos.
La Unidad de Coordinación de Bibliotecas, a fin de introducir variedad en los puntos de vista respecto a la medición del impacto de las revistas ha hecho accesible este índice a través de la Bibioteca Virtual en el plazo más breve que nos ha sido posible.
Esperamos que sea de utilidad, por favor, difundid esta noticia entre vuestros usuarios.
Más información:
http://www.scimagojr.com/index.php".

En esta página web leemos que este trabajo lo han realizado en las universidades de Extremadura, Granada, Alcalá y Carlos III.

Ya hablamos en unas entradas anteriores (ésta y ésta) sobre los pros y los contras del famoso Impact Factor. No conozco tan profundamente el tema para emitir un juicio sobre cuál impacto es mejor. Seguro que éste también tiene sus puntos débiles.

Pero he hecho una comparativa buscando las revistas que tienen la palabra "wildlife" en su título. Los impactos según cada sistema son los siguientes:

Personalmente me llama la atención el salto que da en este mini-ranking la revista Journal of Widlife Diseases. A mí siempre me había sorprendido que esta revista nunca alcanzase mayor índice de impacto (nunca llega a 1) pues es una revista muy citada en nuestra área. Cierto es que publica muchos artículos en cada número, y esto diluye el índice de impacto. Sin embargo, con el índice del SJR supera incluso al Journal of Widlife Management, revista que siempre presenta un respetable índice de impacto (en nuestra área, insisto).

Observamos además que otras dos revistas que no entran en el SCI sí lo hacen en el SJR, aunque su índice sea bajo. En cualquier caso, considero que la variedad es positiva, y espero que los organismos oficiales estudien la idoneidad de usar este nuevo índice.


Otras curiosidades: por ejemplo, el ranking de países, en el que vemos que España no sale mal parada y que la mitad de las citas de los norteamericanos son auto-citas...

En el apartado "Veterinaria" perdemos algunas posiciones (13º). Ganamos sin embargo una en "Parasitología" (8º) y tres en "Microbiología" (6º). Y yo me pregunto: ¿cómo co... lo hacemos?

domingo, 27 de enero de 2008

Competición mediada por parásitos

Las especies animales que conviven en un mismo hábitat en algunos casos compiten por los recursos: los carnívoros por presas, los granívoros por semillas, etc. Existe un tipo de competición directa que es generalmente conocida: simplificando un tanto, una especie expulsa a otra porque es más grande o más fuerte. Por ejemplo, es bien conocido que el lince ibérico mata a otros carnívoros dentro de su territorio con el único fin de eliminar competencia.
Sin embargo, existe también una competencia indirecta. La competición mediada por parásitos (parasite-mediated competition o apparent competition en inglés) es una teoría que propone que una especie puede expulsar a otra a través de un agente parasitario o infeccioso que ambas comparten, pero que para la primera es poco dañino pero para la segunda lo es mucho.
Este fenómeno se ha estudiado en varias especies, pero en concreto, vamos a resumir de qué manera la ardilla gris (Sciurus carolinensis), una especie invasora procedente de Norte América, está expulsando a la ardilla roja (Sciurus vulgaris), autóctona, en Gran Bretaña.

Fotos: arriba, una ardilla roja; abajo, una ardilla gris.

Las poblaciones de ardilla roja comenzaron a ser menos abundantes tras la introducción de la gris. En principio se creyó que se trataba de un tipo de competencia directa por los recursos, pues la ardilla gris es más grande que la roja. Sin embargo, se observó que la ardilla gris trajo consigo un virus (Paramyxoviridae) al que eran resistentes, pero que resultó mortal para la las ardillas autóctonas.
Los modelos desarrollados por Tompkins y colaboradores apoyan la teoría de que se ha producido competencia tanto directa como indirecta. Esto se puede observar en las siguientes gráficas:

Gráficas: a) evolución de las poblaciones de ardilla roja (línea discontinua) y gris (continua) según datos de campo; b) predicción de un modelo matemático que incluye competición directa e indirecta; c) predicción de un modelo matemático que sólo incluye competición directa. Vemos que el modelo b) se aproxima más a la realidad.


Viene a mi mente la exterminación de las poblaciones indígenas caribeñas tras la llegada de las enfermedades portadas por los europeos y africanos. ¿No dejó de ser aquella una competencia mediada por parásitos?

Para saber más:
Tompkins, D. et al. (2000) Field evidence for apparent competition mediated via the shared parasites of two gamebird species. Ecology Letters 3,10-14
Tompkins, D. et al. (2002) Parapoxvirus causes a deleterious disease of red squirrels associated with UK population declines. Proc. R. Soc. B 269, 529–533
Tompkins, D. et al. (2002) Parasite-Mediated Competition among Red-Legged partridges and Other Lowland Gamebirds. J Wildlife Manage 66, 445-450
Tompkins, D.M. et al. (2003) Ecological replacement of native red squirrels by invasive greys driven by disease. Ecol. Lett. 6, 189–196
Rushton, S.P. et al. (2000) Modeling the spatial dynamics of parapoxvirus disease in red and grey squirrels: a possible cause of the decline in the red squirrel in the United Kingdom? J. Appl. Ecol. 37, 1–18

domingo, 20 de enero de 2008

¿Gato por liebre? ¡No, hormiga por baya!

Muchas especies de parásitos infestan, a lo largo de su ciclo, a varias especies de diferentes taxones. Por ejemplo, la duela Fasciola hepática tiene parte de su ciclo vital en caracoles antes de llegar a su hospedador definitivo, los ungulados (por ejemplo, vacas y ciervos).

Algunos de estos parásitos alteran el comportamiento de los hospedadores intermediarios de manera que sea más fácil alcanzar al definitivo. Por ejemplo, el trematodo Diplostomum spathaceum altera la visión de la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss) de manera que ésta se convierte en una presa más fácil para las aves, en las cuales el parásito cierra su ciclo.

Pues bien, recientemente, unos investigadores estadounidienses han observado la simpática manera que el nematodo Myrmeconema neotropicum tiene de asegurarse la supervivencia: altera la apariencia de las hormigas Cephalotes atratus de tal manera que éstas toman la apariencia de apetitosas bayas de color rojo, lo que confunde a los pájaros, que las enguyen equivocadamente.

Las hormigas parasitadas, que quedan de esta guisa

no sólo ven cambiada su apariencia, sino que trepan a lo alto de las ramas de los arbustos y se quedan quietas.

Sin embargo, los huevos de los parásitos no infectan al pájaro en este caso, sino que recorren todo el aparato digestivo y son expulsados con las heces. Parece que éste sería simplemente un sistema de dispersar la descendencia por otros lugares e infestar nuevas colonias de hormigas.

El artículo se halla "en prensa" en The American Naturalist.

sábado, 19 de enero de 2008

Veterinary Sciences Tomorrow: información veterinaria rigurosa y comprensible.


Veterinary Sciences Tomorrow es una revista veterinaria online lo suficientemente divulgativa para el veterinario clínico con menos tiempo y lo suficientemente rigurosa para el investigador más exigente. Estas características, posiblemente debidas a su impresionante consejo editorial, la convierte en un recurso muy recomendable para veterinarios de todas las especialidades y otros colegas.

Como se puede leer en ella:
Veterinary Sciences Tomorrow is a refereed journal that provides reviews and opinion papers only, not original experimental data. It is an international current awareness journal for veterinary and related research scientists and publishes a new issue every three months. Inbetween issues there are regular updates, including items in the News and Education sections, Letters to the Editor, etc. Our articles, reviews and editorials intend to provide up-to-date scientific information that is interesting and relevant to all those working in the veterinary research environment, in its broadest sense.

Presenta artículos de revisión, metodológicos y de opinión. Además, resume amenamente artículos aparecidos en revistas científicas. Entre estos últimos, algunos recientes:
  • Dogs as sources and sentinels of parasites in humans and wildlife, northern Canada
  • Impact of globalization and animal trade on infectious disease ecology
  • Rodents quickly learn to interpret verbal cues
  • Eating chocolate and the risk of dying (¡riesgo para los loros!)
Foto: imagen al microscopio óptico del parásito Otodectes cynoti, obtenido del oído de un gato.

lunes, 14 de enero de 2008

Riesgos laborales en la investigación

Se pudo leer la semana pasada en ABC:

El fiscal ve delito en el accidente que dejó ciego a un becario del Instituto de la Grasa

La ex directora del Instituto de la Grasa y otros tres trabajadores del mismo centro se enfrentan hoy a penas de hasta dos años de cárcel por su presunta responsabilidad en el accidente que, en junio de 2001, dejó ciego a un becario del centro, al que durante una mudanza le estalló en las manos un bote que contenía una sustancia indeterminada. El fiscal acusa a la ex directora y al ex gerente del centro, a una auxiliar y a un conserje, que era delegado de Riesgos Laborales, de presuntos delitos contra los derechos de los trabajadores y lesiones.
El juicio está previsto que concluya hoy en el Juzgado de lo Penal número 8 de Sevilla, ante el que se llevará a cabo la prueba pericial con la comparecencia de dos técnicos, uno de ellos del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), del que depende el Instituto de la Grasa, que han aportado a la causa un duro informe sobre las medidas de seguridad en dicho centro de trabajo, según recoge Efe.
El accidente ocurrió en la sede del Instituto en Sevilla el 6 de junio de 2001, cuando el becario J.M.S.D., que había terminado la carrera unos años antes, participaba en una mudanza de laboratorios y transportó un bote con una sustancia que no ha sido identificada, pero que, debido al movimiento, le estalló en las manos y le causó una ceguera irreversible.
La víctima retiró en su momento las acciones penales contra los inculpados, tras recibir una indemnización de 720.000 euros, pero la Fiscalía se ha mantenido en el proceso al advertir la posible concurrencia de una conducta punible en los responsables del Instituto de la Grasa.
Según se puso de manifiesto en las dos primeras jornadas del juicio, el traslado de los recipientes con sustancias peligrosas fue realizado por dos becarios porque previamente se había negado a hacerlo el personal de mantenimiento, que sí hizo la mudanza de los muebles.
Tras el accidente, según afirmaron varios testigos, la jefa del laboratorio donde se produjo la explosión llegó a decir: «Eso lo hacen mis niños».
La entonces directora del Instituto, A.H., manifestó en su declaración ante la juez que los dos becarios, al ser bioquímicos de profesión y uno de ellos doctor, deberían estar al tanto de las medidas de precaución para manipular sustancias peligrosas, algo que se va aprendiendo en la universidad y en el trabajo diario.
Por su parte, el becario afectado dijo a la juez que hizo el traslado porque le pareció que esa era su misión, «que estaba allí para todo y que todo era una ocasión para aprender».
Según el lesionado, él y otro becario trasladaron primero los aparatos y las muestras biológicas con las que estaban trabajando, y luego empezaron a trasladar hasta una caseta unos botes viejos y sin etiquetar que quedaban almacenados en una estantería. Los becarios disolvieron algunos de los productos con agua y los trasladaron a dicha caseta, donde J.M.S.D. se dio cuenta de que el contenido de un bote quemaba y echaba burbujas. Cuando intentó ver su contenido le explotó en la cara.
El segundo becario acudía todos los días al Instituto de la Grasa sin ninguna vinculación laboral o académica, ya que su beca había terminado seis meses antes, según se afirmó en la vista.
Una nueva auditoría realizada en 2005 volvió a denunciar que en todos los laboratorios del centro seguía habiendo botes sin etiquetar, según dijo a la juez F.G.M., jefe de uno de los laboratorios.
Otras noticias anteriores respecto a este caso aquí y aquí. En el primero de los artículos puede leerse que «los residuos líquidos se eliminaban mediante la apertura de botellas en la azotea del edifico para que se evaporaran, mientras que la eliminación de los residuos sólidos se producía mediante su quema en el campo en la localidad de Bellavista».
Recordemos además el caso del biólogo que llevó a los tribunales a la Universidad de Santiago tras una caída cuando ya había acabado su beca.

A mí el caso del Instituto de la Grasa me suena extremadamente familiar. Durante la realización de mi tesis me vi obligado a hacer unas cuantas barbaridades que no voy a citar, en general motivadas por la falta de medios, y a las que no te podías negar por miedo a que te dieran boleto. Además un becario recién salido de la Facultad tiene a menudo entre 23 y 25 años, edad a la que por sí se es poco prudente (no debería ser así un investigador) y es cierto que dentro tienes ese sentimiento como dijo el pobre becario afectado: "estaba allí para todo y que todo era una ocasión para aprender".

Es sin embargo cierto que la prevención de riesgos laborales se toma cada vez más en serio. En cualquier caso, es otro aspecto en el que estamos a años luz de otros países. Aquí sigue dominando el "total, si nunca pasa nada...".

jueves, 10 de enero de 2008

¡Mardito roedore!

Debido a ser conocido en el entorno de uno como “al que le gustan los bichos” o incluso como “el ecologista”, sirvo de paño de lágrimas o buzón de quejas a una serie de personas disgustadas por las actuaciones dirigidas a proteger a determinada especie silvestre. Mi tío, ingeniero de caminos de una importante constructora, sonreía ufano cuando de uvas a peras nos veíamos y antes de decirme “hola” ya estaba quejándose con sorna de tener que hacer pasos de faunas en sus imponentes autopistas. Mi tía sevillana aprovechaba cada visita mía para despotricar sobre la paralización de la restauración de cierta iglesia de la ciudad porque los cernícalos estaban criando. Mis amigos culipardos me lloriquearon durante años por la paralización de las obras del aeropuerto ciudadrealeño, para el cual habían escogido una zona de especial protección para las aves. Y, recientemente, me sucedió algo similar al ir a pasar las navidades a la bonita ciudad de Lublin, al este de Polonia. Allí, escuché impertérrito cómo las obras de ampliación del aeródromo de la ciudad, al que querían convertir en aeropuerto como dios manda, han estado paralizadas durante años pues junto a él existe la más importante colonia en Europa de cierta especie que, debido a las diferencias entre los idiomas, yo no llegaba a entender cuál era (por cierto, al final van a construir un nuevo aeropuerto en otra zona. Hay que ver estos bichos que siempre tienen que vivir donde se propicia una construcción…).
Lo bueno de ser un poco ignorante es que siempre puedes aprender algo nuevo. Me repetían que el animal se llamaba “suseł” en polaco, y que dormía durante el invierno. En seguida vino a mi mente el oso (evidentemente no se trataba de este bicho, pues conozco más o menos su área de distribución en Polonia, y además parecía que se trataba de un roedor; aunque claro, los profanos se lían con las taxonomías). También pensé en las marmotas y los lirones, pero no se trataba de ninguno de ellos. Al final, gracias a internet (no teníamos a mano ninguna otra fuente de información), llegué a la conclusión de que se trataba de una especie de ardilla terrestre. Yo sólo conocía de su existencia en Norte América (posiblemente porque es de donde viene el 95% de los documentales), pero resulta que en Europa tenemos unas cuantas especies: hasta cinco. Si bien tres de ellas sólo habitan más allá de Ucrania, las dos restantes se distribuyen por varios países del este de la UE. En concreto, el bichillo que tantos quebraderos a dado a los lublineses ha sido la ardilla terrestre moteada (Spermophilus suslicus). Es un bicho tan raro que no tiene foto en mi página de cabecera para estos casos, la European Mammals Assessment. Así que he hecho una cutre-foto a la guía de fauna polaca que me han regalado:
Sí que se puede leer en dicha página, en el apartado “Major threats”, lo siguiente:

It is threatened by the loss and fragmentation of appropriate habitats. Causes of habitat loss include expansion of agriculture and forestry, urbanisation, reclamation of wasteland and industrial development (Glowacinski et al. 2001, Piskorski 2005, Z. Glowacinski pers. comm. 2006). More than 50% of the remaining Polish population is threatened by the expansion of Lublin airport (A. Gondek pers. comm. 2006).

Su mapa de distribución es el siguiente:
No tengo nada personal en contra de los habitantes de Ucrania, Rusia y Bielorrusia, pero es evidente que sus gobiernos no se caracterizan por su defensa del medio ambiente. Así que la pequeña población polaca necesita ser, a mi entender, estrictamente protegida.

Como curiosidad, el nombre dado a su género (Spermophilus), significa “que le gusta el grano”. Seguro que algún malpensado ya le había buscado otro sentido…

miércoles, 9 de enero de 2008

De perdices suicidas

Durante un estudio relativo a la ecología y las enfermedades de la perdiz roja que llevamos a cabo en Medina Sidonia (Cádiz) entre 2000 y 2001, colocamos, como es frecuente en este tipo de estudios, emisores de radio-seguimiento (radio-tracking) a numerosas perdices silvestres con el fin de estudiar sus movimientos, uso del espacio, alimentación, tasas de supervivencia, etc. Para ello, las localizábamos por la noche con focos halógenos y las capturábamos con grandes redes. El emisor es un pequeño dispositivo que se les coloca a las perdices a modo de collar alrededor del cuello.
Desgraciadamente, observamos que una parte de ellas murieron a las pocas horas tras su liberación. La causa de su muerte se debió en unos casos a la enfermedad conocida como miopatía de captura; en otros, a heridas causadas por las propias perdices al intentar quitar su emisor; y en algunos casos, a ambos hechos.

Radio-localizando a una perdiz.


La miopatía por esfuerzo (exertional myopathy en inglés) es una enfermedad que puede ser mortal, que puede darse en condiciones naturales debida a un sobreesfuerzo de un animal, por ejemplo al intentar evitar ser cazado por un predador. Aunque no se conoce bien su patogenia, básicamente consiste en una acidosis metabólica debida a elevados niveles de ácido láctico producidos por la glicolisis anaeróbica por una actividad muscular intensa. Existen factores predisponertes como una temperatura ambiental alta, factores genéticos o posibles deficiencias en selenio o vitamina E. La miopatía de captura, por su parte, se produce cuando la causa de este cuadro se debe a actuaciones humanas, por ejemplo la colocación de radioemisores como en nuestro caso, pero también durante el transporte de animales silvestres. No siempre se produce, y no está muy claro a que se debe. Ciertas especies, como el corzo, son muy susceptibles de padecerla.

Por su parte, nunca se había reportado en la literatura un caso de “suicidio” como el que nosotros observamos. Las perdices, una vez liberadas, intentaban desesperadamente quitarse el collar con sus patas. Estos movimientos tan bruscos les producían, por un lado, las lesiones de miopatía (confirmadas por estudios histológicos y por bioquímica sanguínea), y por otro, heridas como la de la siguiente imagen, en algunos casos mortales.


Imagen: sección de la piel, carótida y tráquea en una de las perdices "suicidas".


Además de algunas observaciones directas, se encontraron bajo las uñas de las patas de todas las perdices afectadas restos de plumas o sangre, derivado de los intentos de quitarse el collar.
El factor más importante que pareció encontrarse relacionado con la aparición de estos síntomas fue la edad, pues sólo perdices juveniles (entre 10 semanas y un año) presentaron estas lesiones (14 de 46), mientras que ninguna de las 48 perdices adultas (> 1 año) sufrió ningún problema (las cuales se aparearon, pusieron sus huevos y sacaron adelante a los pollitos con el emisor puesto).
Existen bastantes trabajos que ponen en evidencia consecuencias negativas a la colocación de radio-emisores en los animales silvestres, como comportamientos anormales, lesiones asociadas al emisor, o que hace a los animales más conspicuos (o sea, que se les ve más) y por tanto más visibles para un predador.
La comunicación de casos adversos resulta muy importante en estudios experimentales como el que realizamos. Por suerte, la perdiz roja presenta abundantes poblaciones en la península Ibérica, pero estos resultados pueden resultar útiles cuando se considere la posibilidad de radio-marcar otras especies amenazadas.

El artículo original, para el que le interese, es el siguiente:
Höfle, U., Millán, J., Gortázar, C., Buenestado, P., Marco, I., and Villafuerte, R. 2004. Self-injury and myopathy in live-trapped red-legged partridges. Wildlife Society Bulletin 32: 344-350.

Me lo podéis solicitar en alimanasyvermes@gmail.com

martes, 18 de diciembre de 2007

La investigación en mis carnes

Reconozco que estuve dudando en ocultar la presente entrada bajo el típico "le pasa a un amigo mío", principalmente para que no se me tilde de llorón y se me acuse de aprovechar la red para contar mis penas. Pero qué cojones, esto me pasa a mí y así lo cuento, al menos bajo la sombra del anonimato bajo el que me oculto; anonimato por otra parte ficticio pues muchos me conocen y otros avispadamente podrían deducir mi identidad.
En cualquier caso, ya que finaliza el año y todo el mundo hace retrospectiva, yo también voy a hacer la mía en lo que a mi trayectoria profesional se refiere, pues creo que soy un ejemplo (desgraciadamente) óptimo de la situación media del investigador español.
Antecedentes: terminé la tesis doctoral con 28 años y 18 artículos SCI (como resumen de mi CV); desde entonces (casi 4 años) he trabajado 2 años para una administración regional y 6 meses (a tiempor parcial) para un centro de investigación. Actualmente tengo unos 30 artículos SCI, la mayoría de primer autor, y con un impacto medio para mi área (1 y pico). Vale, soy yo y no soy imparcial, pero esto está bastante bien, teniendo en cuenta la poca estabilidad de la que he disfrutado los últimos años.
Pues bien, este año he solictado 5 contratos o becas post-doctorales; no me ha sido concedido ninguno. En resumen:
-Pedí la posdoc del Ministerio de Educación y Ciencia en febrero. No hubo convocatoria en septiembre de 2006, como es tradición. Esta solicitud me fue denegada pues los solicitantes debían haber defendido su tesis con posterioridad al 30 de enero de 2004; yo la leí el 16 de enero de ese año, 2 semanas antes (aunque mi título tiene fecha de junio de 2004). Si hubiera habido convocatoria en septiembre, como siempre, sí podría haberla solicitado.
-Pedí dos becas posdoctorales a sendas fundaciones privadas, Alonso Martín Escudero y Ramón Areces. No me fue concedida ninguna. Poco que decir, pues el dinero es suyo y quien quiere hace de su capa un sayo.
-Me presenté a la convocatoria INIA-Doctores, del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (dependiente del MEC). Quedé suplente para una de las plazas que solicité; para la otra (en el IVIA valenciano) fui el único solicitante que superó la criba de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP, agencia que de un modo centralizado evalúa los currículos y las solicitudes de convocatorias públicas). Pese a ello, el INIA decidió dejar la plaza VACANTE. La razón: mi CV no se ajustaba a la convocatoria. La ANEP, totalmente imparcial, no pensaba lo mismo. El que quiera comprender, que comprenda.
-Y por último solicité la renombrada beca Marie Curie de la Unión Europea, que tampoco me fue concedida. Una vez más, pasé el corte de calidad, pero no había dinero para satisfacer a todos los que lo habíamos superado. En mi caso, la valoración del proyecto solicitado no fue buena. Posiblemente porque no mencionaba al cambio climático en ella.
(Nota incluida unas horas después tras varios comentarios al respecto: todas estas becas, menos el contrato del INIA obviamente, las solicité para ir a centros en el extranjero).
Evidentemente, mi vocación se tambalea. El problema es que, como muchos otros, no sé ni quiero hacer otra cosa. Pero empezamos a tener una edad (como diría mi amiga Cristina, tenemos ya canas en las pelotas) y no se puede vivir del aire.
Estaba intentando buscar una bonita frase como conclusión. No la encuentro. Así que aquí termina esta entrada, posiblemente la última del año porque ahora vienen días para hacer otras cosas. Sólo pido que nadie deje comentarios del tipo "Ánimo, algo te saldrá" y similar índole. Sé que son bienintencionados, pero estoy tan cansado de escucharlos...
Syngamus

lunes, 17 de diciembre de 2007

Más sobre periodistas y ciencia

Parece que no soy el único sensibilizado con el tratamiento que se da en la prensa a las noticias científicas.
En El Erizo y el Zorro encuentro la siguiente entrada, con pregunta "tipo Cosmopolitan" incluida, que me permito reproducir aquí:
Cómo titular una noticia de prensa
Si para una noticia de prensa escribieras: La abundancia de sílice en ese terreno marciano puede deberse a dos posibles causas, según los investigadores: el lugar albergó un géiser (fuente de aguas termales) o bien allí había fumarolas (gases que escapan del interior de la tierra). En ambos casos, son buenas noticias, pues tanto un fenómeno como el otro son propicios para el desarrollo de vida bacteriana.
¿Qué titular elegirías para la noticia?

A. El robot 'Spirit' de la NASA detecta nuevos indicios de vida microbiana en Marte.
B. Detecta Spirit nuevos indicios de vida en Marte.
C. Existieron en Marte condiciones propicias para la vida.

Si elegiste la A, trabajas en El Mundo.
Si elegiste la B, trabajas en El Universal.
Si elegiste la C, has comprendido lo que has escrito.
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